10 de Octubre de 2020: Día Mundial de la Salud Mental

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, y más ahora cuando estamos viviendo una de las peores crisis sanitarias y económicas de la historia, nos gustaría hacer otro llamamiento a la comunidad legal de este país para que tome conciencia de la importancia de cuidar nuestra salud mental. 

El lema de la campaña lanzada por la Organización Mundial de la Salud, junto con las organizaciones United for Global Mental Health y la Federación Mundial de Salud Mental, para este 10 de octubre se denomina “Moverse a favor de la salud mental: invirtamos en ella”, instando a los gobiernos y organizaciones a movilizar más recursos en la promoción, prevención y atención a esta parte olvidada de la salud pública. 


La situación es crítica. Baste recordar tres datos del Libro Blanco “Depresión y Suicidio 2020. Documento estratégico para la promoción de la Salud Mental”, elaborado por la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) ―en colaboración con la farmacéutica Janssen―:  

  1. La depresión es la enfermedad más prevalente, con casi tres millones de personas diagnosticadas. 
  2. El suicidio es la causa externa de mortalidad más frecuente en nuestro país, suicidándose una persona cada dos horas y media. 
  3. En el caso de la depresión, el riesgo de suicidio es 21 veces superior a la población general. 

Los datos hablan por sí solos

Durante estos últimos años, varios estudios realizados en distintas jurisdicciones (Australia, Estados Unidos y Reino Unido, entre otros) han constatado que la abogacía es uno de los colectivos profesionales que más sufre problemas de salud mental y adicciones (véase Cuadro Comparativo).

A)     Kelk, NJ, Luscombe, GM, Medlow, S, Hickie, IB (2009) Courting the blues: Attitudes towards depression in Australian law students and lawyers, BMRI Monograph 2009-1, Sydney: Brain & Mind Research Institute

Tal como indica el estudio, “las encuestas K-10 y SPHERE no conducen a un diagnóstico de depresión o cualquier otro problema de salud mental. En vez de eso, el K-10 y SPHERE dan una estimación del riesgo que una persona con un puntaje particular esté sufriendo un problema de salud mental, incluyendo depresión y ansiedad. Sin embargo, no confirman ningún diagnóstico en particular, ni establecen claramente la existencia de ninguna enfermedad mental”.

B)     Survey of Lawyers on Wellness Issues, Legal Profession Assistance Conference, Canadian Bar Association (2012).

(*) Los datos corresponden a la percepción que tienen los abogados.

C)     Iberian Lawyer Survey, The Secret Terror (3.05.18)

D)     Instituto de Salud Mental de la Abogacía – Mental Health Institute of Legal Professions (ISMA-MHILP). Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española (mayo, 2019)

E)      P. R. Krill, R. Johnson, & L. Albert, The Prevalence of Substance Use and Other Mental Health Concerns Among American Attorneys, 10 J. ADDICTION MED. 46 (2016)

F)      ALM’s Mental Health and Substance Abuse Survey (2020).

G)    Junior Lawyers Division of the Law Society of England and Wales Resilience and Wellbeing Survey Report (2019)

H)     LawCare’s Statistics (2019). Los datos se han obtenido de las profesionales que contactaron con LawCare con el fin de buscar ayuda o apoyo.

I)       K. Pender, ¿Nosotros también? La intimidación y el acoso sexual en las profesiones jurídicas, Unidad de Política Legal e Investigación de la International Bar Association(2019) 


En el caso español, el I Estudio sobre la Salud y el Bienestar de la Abogacía Española hizo una primera radiografía de la profesión. Dicha investigación concluyó entre otras cosas lo siguiente: 

  1. Los principales factores de riesgo de la profesión según los encuestados son el estrés (98,8%), el sedentarismo (91,2%), el insomnio (80,7%) y el sobrepeso (65,8%). 
  2. El 70% de los encuestados consideraba que la mejor calidad de vida se obtiene ejerciendo como autónomo o en un pequeño bufete (menos de 6 empleados).  
  3. La conciliación sigue siendo una asignatura pendiente para la mayoría de los abogados. El 73,4% afirma tener jornadas laborales semanales de más de 40 horas y un 12,8% trabaja más de 60 horas a la semana. 
  4. El 81% de los abogados no duerme el número mínimo de horas recomendables por la National Sleep Foundation (entre 7 y 9 horas).

Por otra parte, recientemente hemos conocido que un 15,1% de los abogados sufre desgaste profesional (burnout) y un 63% tiene un nivel alto de agotamiento (Estudio sobre el nivel de desgaste profesional y compromiso laboral en la abogacía española, Asociación Humanizando la Justicia).


La IBA lanza una iniciativa global en salud mental

La magnitud del problema es tal que el pasado 10 de julio la International Bar Association, la organización de las profesiones jurídicas más importante a nivel mundial, y Acritas han puesto en marcha la primera iniciativa global en el ámbito del bienestar mental de los profesionales jurídicos. En palabras de su actual presidente Horacio Bernades Neto: 

“Me preocupaba cada vez más la frecuencia de los informes sobre abuso de sustancias, depresión severa y los casos de suicidio dentro de la profesión. (…) Los efectos devastadores de la depresión, el estrés, la adicción y otros ataques similares sobre nuestro bienestar puede que hayan estado presentes antes de la pandemia del Coronavirus, pero no cabe duda de que la pandemia ha exacerbado su impacto”.

Aprovechamos, una vez más, para animar a todos los abogados a que participen masivamente en esta iniciativa. Necesitamos más datos. 

Unas reflexiones finales

Que quede claro: buscar ayuda (profesional) es un signo de fortaleza, no de debilidad. Cuando sufrimos en silencio, lo único que conseguimos es exacerbar nuestro problema y perjudicar seriamente los intereses de nuestros clientes.

En este sentido, os invitamos a mirar las siguientes campañas de sensibilización realizadas por las abogacías de Canadá, Estados Unidos y Reino Unido:

En definitiva, rompamos el estigma en salud mental de una vez por todas. Hagámoslo, pues, porque ganaremos en productividad (Good for business), asesoraremos mejor a nuestros clientes (Good for clients) y estaremos haciendo lo correcto (The Right Thing To Do).